Flying head

Era viernes por la noche
de un octubre cualquiera
El roce contra el roce
de dos cuerpos
en menos de una hora
diferentes.

Mi cabeza volando,
lejos,
muy lejos de allí,
a parámetros muy cerca de Madrid.

Sin poder evitar,
por un instante,
recordar aquella tarde bajo el sol,
sus grandes ojos azules,
y aquel pelo de trigo
que con tanto ardor siempre adoraría.

El calor de un recuerdo
como si fuera un sueño extraño,
me elevaba muy lejos de aquella habitación
donde otro cuerpo
incitaba a que nos comiéramos la vida.

¿Qué vida podía ofrecerle
en aquella oscuridad drogada,
si apenas quedaba algo para mi?

Y como un náufrago,
me dejé llevar,
mientras el viento del océano,
me susurraba su nombre.

Barcelona, 2014

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s