Recordatorio de ”lo que un día yo escribí pensando en ti como ahora pienso…”

A Laia Maldonado.

 

El poeta sufre
s  u  f  r e  Sufre   s u f r  e
s  u  f  r  e  Sufre  s  u  f  r e

El poeta sufre y respira
s  u  f  r  e Sufre y respira r e s p i r a 
s  u  f  r  e Sufre y respira r e s p i r a 

 

 

El poeta sufre, respira y se llena
s     u   f    r   e      Sufre, respira y se llena      l   l   e  n  a 
s    u    f    r    e      Sufre, respira y se llena      l   l   e  n   a

 
El poeta respira y se llena.
r    e   s    p   i   r   a  Respira y se llena    l   l   e  n   a
r    e   s     p   i   r   a   Respira y se llena     l   l   e  n   a

 

El poeta se llena…
El poeta se llena…
El poeta se llena. 

El poeta es poeta.
y vuelve a escribir.

Indomable

Encuentra el lugar,  el tiempo, el mundo
donde poder coserte en mi una guarida
y que sigas viviendo.

Señalame el minuto, el momento, el espacio
donde escaparnos y que sigas…
que sigas existiendo.
Encuentra el movimiento, el cambio, el rumbo
en el naufragio de la Antihuida donde dejarte a flote,
en la opcion ultima que grita
que aún pasarán muchos años
hasta que dejes de ser alguien, algo,
algo temible y hermoso.
Dime que la duda vence
que hay una salida,
una puerta en la parte de atrás del Problema,
que esta fiebre que me lleva es solo gasolina
que está apunto de agotarse.

Regalame la excusa, la mentira, el velo en los ojos y dime,
dime que todo va a cambiar
que no existe en ti peligro,
que todo va bien,
que estás bien.

Jurame que tu violencia es natural,
que el miedo que infundas
no es alarma de censura.
Así que tira de mi cuando avance hacia el Extremo
implorame una caricia que lo rompa todo,
que reviente todo esto.

Encuentrame el refugio, el secreto, la razon infundada
y gritame que estás bien,
que no contienes en ti rareza
ni la naturaleza enferma que me empuja a que te elimine.

Borra de mi memoria toda la sangre que has dejado
a lo largo de estos años,
maquilla el miedo, la incertidumbre, el insomnio
y despiertame en la madrugada
con ese amor que a veces surge de tus entrañas
y abrazame a él como a un clavo ardiendo.
Encuentra el lugar,  el tiempo, el mundo
en el que jamás construiste tanto amor y miedo
y prometo que me quedaré allí contigo
hasta que tenga que decirte adiós
no por tu violencia
sino porque se nos ha agotado el tiempo.

Hogar

Me gusta pensarte y sentir que estoy en casa.
Saber que hace frío en la calle
y si salimos
se nos congelarán las manos
o la nariz.

Me gusta notar esa calidez del hogar
y la familia
cuando no estoy con la mía.

La risa y la tranquilidad de que todo esta bien,
de que todo irá bien.
El olor a comida saliendo del horno,
la tele de fondo
con un programa al que nadie hace caso.

Yo le llamo hogar a ese calor que ahuyenta el frío,
a la tranquilidad
bañada de amor.

Al entrar en tu mundo y
no sentirme una extraña,
que entres en el mío
y lo sientas igual.

Que te tengan en cuenta los mios,
que pregunten por ti cuando no estés,
que yo responda todo esta bien,
si,
todo está bien.

Le llamo hogar a la confianza que nace del otro,
al amor porque sí.

A tu casa,
a tu hermana,
a tu perro.

Al hueco que lleno cuando te estoy besando,
a la cara sonrojada que formo
despues de abrazarte.

A desnudarme sin pudor,
a que no hagamos el amor si no queremos.

A la maravillosa contidianidad
que no se transforma rutina.

Al no me imagino un mundo sin ti,
porque me estarían quitando también mi casa,
porque también puedo quedarme huerfana.

Le llamo hogar a nuestras peleas,
a mis olvidos,
a no tengo tiempo de nada,
a he dormido 5 horas

A los bunkers,
los miradores,
a las ganas de sexo enfermizas,
al mi pánico práctico
y tu paciencia de reina
de la calma.

Le llamo hogar a esa felicidad que me impregna la vida
al quererte sin medida aunque te enfades.

A Gracia,
al chocolate espeso,
a las tardes de invierno,
al porro de las dos de la mañana,
a la hibridez de la fiesta que emana la bestia,
a Berga,
a Marc.

Te llamo hogar a ti
porque lo eres por encima de todas las cosas.