Recordatorio de ”lo que un día yo escribí pensando en ti como ahora pienso…”

A Laia Maldonado.

 

El poeta sufre
s  u  f  r e  Sufre   s u f r  e
s  u  f  r  e  Sufre  s  u  f  r e

El poeta sufre y respira
s  u  f  r  e Sufre y respira r e s p i r a 
s  u  f  r  e Sufre y respira r e s p i r a 

 

 

El poeta sufre, respira y se llena
s     u   f    r   e      Sufre, respira y se llena      l   l   e  n  a 
s    u    f    r    e      Sufre, respira y se llena      l   l   e  n   a

 
El poeta respira y se llena.
r    e   s    p   i   r   a  Respira y se llena    l   l   e  n   a
r    e   s     p   i   r   a   Respira y se llena     l   l   e  n   a

 

El poeta se llena…
El poeta se llena…
El poeta se llena. 

El poeta es poeta.
y vuelve a escribir.

Grow

No sé si por tu cuerpo han pasado muchos cuerpos,
si su memoria ha mellado en ti como una foto;
-instante infinito atrapado por el tiempo-
no sé si has vivido todo lo que te resté,
las maravillas que no podremos
cuando la nieve nos cubra el pelo.

Espero que tu cuerpo
haya sido un historial de sensaciones por bandera
y hayas bañado tu cara en esa agua que grita:

Todo sigue y continua,
¡nada todo lo que puedas!

Así que sí.
Espero que hayas vivido tanto que no te quepa
el espíritu en el pecho,
que se te rompa el rostro al sonreír
y comprobar
que la vida continua
más allá de mí,

París

y todos los momentos

que creímos infinitos.

Indomable

Encuentra el lugar,  el tiempo, el mundo
donde poder coserte en mi una guarida
y que sigas viviendo.

Señalame el minuto, el momento, el espacio
donde escaparnos y que sigas…
que sigas existiendo.
Encuentra el movimiento, el cambio, el rumbo
en el naufragio de la Antihuida donde dejarte a flote,
en la opcion ultima que grita
que aún pasarán muchos años
hasta que dejes de ser alguien, algo,
algo temible y hermoso.
Dime que la duda vence
que hay una salida,
una puerta en la parte de atrás del Problema,
que esta fiebre que me lleva es solo gasolina
que está apunto de agotarse.

Regalame la excusa, la mentira, el velo en los ojos y dime,
dime que todo va a cambiar
que no existe en ti peligro,
que todo va bien,
que estás bien.

Jurame que tu violencia es natural,
que el miedo que infundas
no es alarma de censura.
Así que tira de mi cuando avance hacia el Extremo
implorame una caricia que lo rompa todo,
que reviente todo esto.

Encuentrame el refugio, el secreto, la razon infundada
y gritame que estás bien,
que no contienes en ti rareza
ni la naturaleza enferma que me empuja a que te elimine.

Borra de mi memoria toda la sangre que has dejado
a lo largo de estos años,
maquilla el miedo, la incertidumbre, el insomnio
y despiertame en la madrugada
con ese amor que a veces surge de tus entrañas
y abrazame a él como a un clavo ardiendo.
Encuentra el lugar,  el tiempo, el mundo
en el que jamás construiste tanto amor y miedo
y prometo que me quedaré allí contigo
hasta que tenga que decirte adiós
no por tu violencia
sino porque se nos ha agotado el tiempo.

Abril a veces es un mes triste

Desfallece mi energía,
no soy capaz  de saborear el sol.

Me expongo a la luz
para notarme viva
y ni el calor me llega.

Una acidez suicida
mella mi garganta
y la oxida.

Me difumino con el viento,
se expanden los cimientos
de este cuerpo atrofiado,
ahogado por la vida
y todo el agua que contengo
inunda mis heridas
y me deshace por dentro.

Y así me convierto

en una tristeza desamparada.

Prometeo o la voluntad de la luz

 

He vagado por nuestras calles
para destrozarme.
Te he invocado
con desesperación.
Te he idealizado como a un dios
y he sido tu mártir.

Y de tanta penitencia
he renegado de ti
y me he pedido perdón.

Lamento mi error
pero ya no me duele
la culpa.

Yo también fui feliz conmigo
cuando me querías,
pero dejé de escribir.
Me sequé.

Hoy no paro de hacerlo.
Sufro escribiendo
pero sé que eso implica vivir.
Tu nunca quisiste sufrir.
No digo que yo lo hiciera mejor,
pero a mi al menos
no me doy miedo
esperar el golpe.

Quiero sanar la gran brecha

que hiciste

y que haces.

Voy a extirparte
como a un tumor,
soportar el dolor
y hacerme más fuerte.

Así que ya no me refugio
y dejo que las olas golpeen.

Que todo duela
y no importe.
que todo me rompa,
me sople.

Esto es un réquiem por ti,
estoy esperando el día que te seques
aquí dentro
y pueda estriparte,
soltarte.

Dejarte ir.

Y aun así,
siempre serás el águila
que devore
todas las noches
mi hígado.